Higiene personal

Esta ficha proporciona información técnica sobre los hábitos de higiene personal que debe adoptar todo trabajador expuesto a polvo de sílice cristalina y las instalaciones y equipamientos adecuados para tal fin.

Es posible que, según las circunstancias específicas de cada caso, no sea necesario aplicar todas las medidas indicadas en esta ficha para realizar una correcta higiene personal por exposición a sílice cristalina y se deba optar por seleccionar las más idóneas y apropiadas.

Procesos y equipamientos

Los trabajadores realizarán su aseo personal una vez que finalicen las tareas de exposición a polvo de sílice cristalina y necesariamente antes de abandonar su puesto de trabajo.

Es recomendable que los trabajadores expuestos a polvo de sílice se duchen al terminar su jornada laboral.

La empresa proporcionará a los trabajadores ropa de trabajo adecuada para la realización de las tareas de su puesto de trabajo. Se le proporcionarán los cambios suficientes para garantizar el bienestar y la seguridad del trabajador.

Es recomendable que la empresa que decida asumir con medios propios el lavado de la ropa desarrolle e implemente un procedimiento para dicho proceso y mantenga registros actualizados de las operaciones realizadas.

Las empresas que subcontraten el servicio de recogida y lavado de la ropa deberán informar de los riesgos existentes derivados de la presencia de polvo de sílice cristalina en la ropa de trabajo.

Los lugares de trabajo dispondrán de vestuarios cuando los trabajadores deban llevar ropa especial de trabajo y no se les pueda pedir, por razones de salud o decoro, que se cambien en otras dependencias. Cuando los vestuarios no sean necesarios, los trabajadores deberán disponer de colgadores o armarios para colocar su ropa.

Una instalación eficaz para el cambio de ropa y descontaminación de los trabajadores dispone de tres compartimentos que garantizan la separación y aislamiento entre la zona contaminada (zona sucia) y la zona libre de polvo de sílice cristalina (zona limpia) a través de una zona intermedia donde están localizadas las duchas. Deberá diseñarse para que el flujo de aire circule desde la zona limpia a la zona contaminada y no en sentido contrario.

Los locales destinados a la higiene personal de los trabajadores deberán mantenerse en buen funcionamiento y condiciones óptimas.

Se recomienda realizar la limpieza de las instalaciones de higiene personal como mínimo una vez por cada turno de trabajadores.